Concebido sobre la plataforma MEB+ de tracción delantera, el vehículo utiliza componentes mecánicos del ID. Polo para demostrar el rendimiento potencial de la tecnología de producción masiva de la marca alemana.
Volkswagen dio a conocer el Mission Efficiency, un prototipo eléctrico cercano a la producción en serie que estableció tres récords mundiales en materia de aerodinámica y consumo energético.
Entre las marcas registradas, el modelo logró un coeficiente de arrastre ($C_d$) de 0,158 —el más bajo para un vehículo homologado para calle— y un consumo de 6,48 kWh/100 km en condiciones ideales de prueba a una velocidad constante de 68 km/h. Asimismo, completó un trayecto oficial de 1.278,36 km entre Wolfsburgo (Alemania) y Viena (Austria) con una sola recarga intermedia de su batería de 54,9 kWh netos, registrando un consumo real de 7,51 kWh/100 km (incluyendo pérdidas de carga) a un promedio de 67,72 km/h.
"Mission Efficiency es la forma ideal de demostrar lo que distingue a Volkswagen en la era eléctrica: tecnología para las masas, no solo para unos pocos. En lugar de utilizar tecnología especializada, el vehículo estableció sus tres récords mundiales utilizando tecnología de producción accesible del ID. Polo y del ID. Cross, basada en la plataforma MEB+ con tracción delantera", afirmó Thomas Schäfer, CEO de la marca Volkswagen.
Por su parte, Kai Grünitz, miembro del Consejo de Desarrollo Técnico de la marca, destacó: "El nuevo Mission Efficiency demuestra de forma impresionante el increíble potencial del sistema de propulsión de nuestro nuevo ID. Polo. Desarrollado para todos los modelos basados en la MEB+ con tracción delantera, el sistema es extremadamente ligero, muy eficiente y, por tanto, el sistema de propulsión ideal para nuestro vehículo de récord".
En cuanto al diseño del modelo, Andreas Mindt, diseñador jefe de Volkswagen, explicó: "Con su frontal, el Mission Efficiency se integra en nuestra nueva familia de vehículos eléctricos, que también incluye al ID. Polo y al ID. Cross. La forma de la carrocería en sí está totalmente comprometida con la funcionalidad y, por tanto, con las leyes de la aerodinámica. Esto ha dado como resultado un deportivo eficiente y de última generación en el que brilla el ADN del legendario Volkswagen XL1".
El vehículo está impulsado por un motor eléctrico de 99 kW (135 CV) heredado del ID. Polo. Su carrocería de tipo cupé (4.775 mm de largo y 1.392 mm de alto) adopta un formato en gota de agua con una superficie frontal reducida ($2,08\text{ m}^2$), ruedas traseras carenadas, fondo plano, persianas de refrigeración activas y tiradores de puertas integrados. A velocidades superiores a los 80 km/h, estas soluciones reducen el consumo en más de un 30% respecto al ID. Polo convencional.
El apartado técnico y constructivo del prototipo incluye:
- Chasis y estructura: Construcción autoportante de aluminio con polímero reforzado con fibra de carbono (CFRP) y aramida. Incorpora suspensión MacPherson delantera.
- Sistema de frenos: Freno hidráulico delantero y freno electromecánico en el eje trasero —desarrollado junto a la firma AUMOVIO— para optimizar la regeneración y reducir la fricción.
- Neumáticos y llantas: Neumáticos de bajo rozamiento desarrollados junto a Continental (EcoContact 7 con resistencia a la rodadura de 4,9 kg/t) y defensores de llanta patentados para reducir turbulencias.
- Energía solar: Sistema fotovoltaico de 370 W integrado en el techo de cristal y la tapa del baúl, capaz de aportar hasta 30 kilómetros diarios de autonomía adicional según las condiciones climáticas.
El modelo ofrece una configuración de carrocería $2+2$ plazas, con un baúl de 481 litros de capacidad y compartimentos de guardado adicionales. Para contener el peso final de la unidad, el habitáculo simplifica sus componentes prescindiendo de la pantalla central de infotainment tradicionales bajo el esquema "Bring your own device" (utilizando el smartphone o tablet del usuario) y reemplazando los parlantes por un altavoz Bluetooth portátil.
Fuente y fotos: Prensa Volkswagen





